De cómo Feynman cambió el submarino nuclear por chocolatinas

richard_feynmanRichard P. Feynman fue uno de los científicos involucrados en el Proyecto Manhattan. Al parecer, y para consternación de un funcionario de patentes, ninguno de los científicos del proyecto (que incluía genios de la talla de Fermi, Oppenheimer o Von Neumann) parecía interesado en idear patentes. Durante una comida, dicho funcionario interrogó a Feynman sobre la posibilidad de patentar algo y este -seguramente para deshacerse del burócrata- le comentó que podrían crearse submarinos y aviones atómicos. La anécdota podría haber quedado ahí si no fuera porque a la mañana siguiente Feynman encontró en la mesa de su despacho las solicitudes preparadas para patentar ambas ideas. De esta forma, Feynman se hizo con las patentes del submarino nuclear y el avión nuclear. Curiosamente y debido al convenio firmado por todos los científicos del proyecto, Feynman sólo tenía derecho a un simbólico dólar por la explotación de cada patente. Dinero que Feynman reclamó para sorpresa del funcionario (el dinero era simbólico, y por tanto no existía una cuenta para ello), quien pagó a Feynman de su propio bolsillo. El científico no tardo en gastar tan elevada suma en la cantina de Los Alamos invitando a toda la División Teórica a chocolatinas y naranjada.

Leído en La Conferencia Perdida de Feynman Richard P. Feynman y editores. Metatemas (Tusquets editores). Fuente de la foto: Wikipedia.

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16 comentarios

Archivado bajo humor, Science & Nature

16 Respuestas a “De cómo Feynman cambió el submarino nuclear por chocolatinas

  1. Pero ahí no queda la cosa. Años después llamarona Feynman por otra de sus patentes de ésa época relacionada con “cohetes atómicos” según recuerdo. Feynman que siempre se lo había tomado más como una broma, cuando escuchó la oferta que le hacían, ya que según dijeron él era un “experto en cohetes atómicos”, para que él les diseñara esas naves espaciales atómicas, se libró del papelón rápidamente y les colgó.

    Seguramente la anécdota real sea un poco diferente, ya que la he contado de memoria. Puede encontrarse, para quién esté interesado en: “¿está usted de broma, señor Feynman?”

    Un tipo genial este Feynman.

  2. Pingback: De cómo Richard Feynman cambió el submarino nuclear por chocolatinas

  3. Qué pena que ahora todo el mundo se tome más en serio lo de las patentes.

  4. el dineral que hubiera ganado el colega con lo de los submarinos nucleares..

  5. Normalmente la gente que trabaja en universidades y centros de investigación no tiene el derecho sobre las patentes. Los derechos van al centro donde trabajan.

    Es más, si se te ocurre algo cojonudo y te largas de la universidad donde trabajas para patentarlo, luego esta te puede denunciar diciendo que tu invento lo desarrollaste en la uni. Y te quedas sin el money…

  6. Pues si que daba de sí un dolar en aquellos tiempos, como para invitar a toda la panda en la cafetería del laboratorio. No serían muchos, pero un dolar…

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  8. codigodeamor

    muy buen articulo.

    visiten:
    http://codigodeamor.wordpress.com

    blog mejorando día a día gracias a ustedes y próximamente nuevas sorpresas.

  9. ¿Está usted de broma, señor Pérez?

  10. Yo creo que simplemente se la metieron doblated … jejjej , porque un dolar por sus patentes … no le daba … para nada .. le tomaron el pelo …

  11. Pingback: 250.000 « Tall & Cute

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